Supongamos que en un centro de enseñanza en el que se imparte ESO hay 150 usuarios y usuarias del comedor escolar (o jantoki). Supongamos también que el índice de absentistas en este centro es superior al 50% y que, además de faltar a clase, faltan al servicio de jantoki (o comedor).
El contrato con la empresa que provee los menús se realizó a comienzos del curso escolar por un importe que cubre los 150 menús. Cada día acuden al comedor menos de 70 alumnos y alumnas. Cada día la empresa de catering lleva al centro escolar 150 menús elaborados, lo que implica haber comprado las materias primas, pagado el salario de los trabajadores que los elaboran, el salario de los transportistas, la amortización del camión que los transporta (que dispone de un equipamiento térmico adecuado), los salarios de los monitores de comedor asignados en función del número de solicitudes, etc. Y cada día se tiran a la basura más de 80 menús con sus correspondientes costos de valor añadido.
¿Hay margen para la eficiencia en este supuesto?










